20.3.06

Fue pasional el crimen de la mujer vietnamita

Tras una acalorada discusión, la vietnamita echó a reír hasta que con la mirada la barrió de arriba abajo, y le advirtió: soy más joven que tú, y yo podré darle a tu ex marido lo que tú ya no puedes. De pronto fue poseída por una extraña fuerza que le hizo un boquete en el estómago, y después le subió hasta su cabeza, hasta que le taladró las sienes.

Esa era la señal, había llegado el momento crucial, estaba decidida a todo. Ni por un segundo dudó, tomó una navaja y se le abalanzó en tres ocasiones hasta que le puso fin a su existencia de una vez por todas. Una macabra sonrisa se dibujó en su rostro: "ja, ja, ja"... y entonces varios pensamientos cruzaron por su mente.

Pensó en voz alta: "ahora sí, tampoco podrás darle a mi marido lo que yo no puedo, y con toda la tranquilidad del mundo se esfumó junto con la tarde".

Así se consumó un crimen más de tipo pasional, el de la vietnamita My Anh Tran Ty, de 21 años de edad, según testimonio de la propia responsable confesa, Silvia Elena Jiménez Cereceres, de 34, quien ya fue consignada al Reclusorio Femenil de Santa Martha Acatitla.

Así lo dio a conocer Margarita Vázquez Sánchez, fiscal central para delitos sexuales de la Procuraduría capitalina, quien durante una conferencia de prensa indicó que la propia Jiménez Cerecedes confesó que la asesinó a cuchilladas debido a que "ella se comenzó a burlar de mí y dijo que era mucho más joven que yo, y entonces le iba dar a mi ex marido lo que ya no podía darle yo; luego saqué el arma y le propiné tres puñaladas".

Vázquez Sánchez dijo que Silvia Jiménez inventó lo del ataque sexual en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para cubrir su delito.

Dijo que Silvia Jiménez, de 34 años de edad y madre de dos hijos, confesó haber cometido el homicidio, ya que planeó durante varios días la muerte de la vietnamita, porque My Anh Thi Tran tuvo relaciones sentimentales con su ex esposo.

"Fue donde se encontró la camioneta, ahí estaba ella, en el asiento donde estaba la ahora occisa; comienzan a discutir, esa chica, la vietnamita, se empieza a burlar de ella, dice que ella es mucho más joven, que ella puede darle al marido lo que ella ya no puede. Ella (Silvia) se molesta, es cuando saca la navaja y en tres ocasiones se la entierra", relató la fiscal.

La noche del pasado 8 de marzo, la policía capitalina encontró el cadáver de My Anh Tran Ty en una camioneta blanca rentada en la Colonia Moctezuma.

Al día siguiente, 9 de marzo, Silvia Jiménez declaró ante el agente del Ministerio Público que dos hombres las abordaron, las violaron dentro de una camioneta y que logró escapar en un taxi que la llevó al Hospital Balbuena.

Las investigaciones determinaron que ambas mujeres no fueron violadas y que Silvia Elena Jiménez Cereceres se lesionó las muñecas para aparentar que ella también había sido agredida.
El cuerpo de la vietnamita, que aún no ha sido reclamado, presentaba tres heridas en el pecho que Silvia Jiménez le hizo con una navaja y que posteriormente enterró en el camellón de la Avenida Cecilio Robelo, Colonia Jardín Balbuena.

"Las indagatorias efectuadas no concordaban con las declaraciones de Silvia Elena, quien se hirió con un arma similar a la que utilizó para asesinar a la mujer de origen extranjero, a fin de dar credibilidad a su dicho", aseveró Margarita Vázquez Sánchez.

Silvia Elena Jiménez Cereceres fue consignada al penal de Santa Martha Acatitla, acusada de homicidio agravado calificado y falsedad de declaraciones.

Jiménez se lesionó las muñecas para aparentar que ella también había sido agredida, comentó.
La inculpada había dicho en sus primeras declaraciones que en el trayecto a la terminal aérea fueron interceptadas por un grupo de delincuentes en la Colonia Moctezuma y agredidas física y sexualmente, lo que fue rechazado por la Procuraduría capitalina.

Vázquez dijo que aún investigan si el crimen podría estar relacionado con tráfico de personas de origen oriental por México hacia Estados Unidos.

En tanto, el cuerpo de Tran podría ser enviado a la fosa común en los próximos días, debido a que sus familiares aún no la reclaman.

La Prensa 20/03/06